El objetivo perseguido con la creación del blog no es otro que su uso como recurso didáctico en la clase de Religión Católica y, que entre el alumnado, se fomente y promueve la utilización de recursos informáticos en el aula. Este blog comprenderá contenidos relacionados con este área y temas de interés que sirvan de complemento e investigacion a nuestro trabajo diario en clase.
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Nuestra Señora del Pilar

Una de las advocaciones de la Virgen más populares


Este martes celebramos la fiesta de nuestra madre, la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar, jornada en que también se celebra el día de la Hispanidad.
Desde muy antiguo se la venera a la Virgen María del Pilar en Zaragoza, donde según una venerada tradición, la Santísima Virgen María se manifestó al apóstol Santiago sobre una columna o pilar en su predicación por nuestras tierras, en ese lugar, a petición de la Virgen María se levantó en su honor una sencilla capilla que con el tiempo fue dando lugar al suntuoso templo mariano donde hoy recibe visitas de todos los cristianos venidos de todas partes del mundo. Y no hay duda de que es el Templo donde se mueve la fe en España y en los pueblos que de los españoles recibieron la fe de Jesucristo y el amor hacia su Madre. La Virgen María,  al despedirse el Apóstol Santiago a predicar la fe de Jesucristo, le prometió la Virgen que en aquel lugar donde más se convirtieran a su Hijo se le manifestaría ella. Al llegar a las riberas del Ebro en Cesaraugusta -la actual Zaragoza- "se convirtieron siete hombres para la fe de Cristo".

La Virgen María cumplió su promesa y se le apareció trayendo una columna y rogándole que edificaran una capilla donde fuera adorado su Hijo Jesucristo por todos los siglos y le prometió "milagros admirables sobre todos los que imploren, en sus necesidades, mi auxilio. Este pilar quedará aquí hasta el fin de los tiempos, para que nunca le falten adoradores a Jesucristo".

El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, en todas las iglesias de España y entre los pueblos sujetos al rey católico, se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región, cuando todavía vivía en carne mortal.

La Sagrada Escritura habla de la columna que guiaba al pueblo de Dios durante el destierro hacia la tierra prometida. Esa columna debe ser para nosotros este Pilar de Zaragoza que ha recibido a través de los siglos la fe de nuestros padres y que ha amparado a cuantos a ella, a María, se han dirigido.

Siempre tiene gentes, venidas de todas las partes de España y aún más allá, para venerar este sagrado lugar donde reside María, la Madre, la Señora, siempre con los brazos y el corazón abiertos para bendecir, amparar, y consolar. No sólo el día 12 de octubre, que se celebra su fiesta, sino cada día miles de corazones se postran ante ella en este privilegiado lugar de oración, de recepción de sacramentos, de vivencia de nuestra fe.

12 de Octubre, Día de la Hispanidad

María en el mundo "Nuestra Señora de los Treinta y Tres"

Patrona de Uruguay. Su fiesta se celebra el
segundo domingo de noviembre 

Talla en madera procedente de los talleres de las misiones que los Jesuítas tenían en el Paraguay a mediados del siglo XVIII. La imagen fue confeccionada en alguna de las fábricas guaraníes que florecían en estas famosas misiones.

Hacia el 1779 la imagen permaneció en la capilla que los padres jesuitas atendían en el pueblo del Pintado y tiempo después, al trasladarse la población entera hacia lo que hoy es la ciudad de Florida, los vecinos llevaron consigo la querida imagen ante la que habían orado sus antepasados.

El 19 de abril de 1825, treinta y tres orientales, patriotas del Uruguay, desembarcaron en las playas de la Agraciada para dar comienzo a las guerras de independencia. Al llegar a Florida, se dirigieron al pequeño templo y a los pies de la Virgen colocaron el futuro de la nueva nación.

María en el mundo "Nuestra Señora de Suyapa"

La Virgen de Suyapa apareció ante dos humildes campesinos hace más de dos siglos y medio, para convertirse en un pilar de la idiosincracia hondureña. Nadie supo jamás qué manos amorosas la moldearon con devoción.

Pero dejó plasmada en ella la mirada angelical que tanto conmueve a sus fieles peregrinos. Morena, de rostro ovalado, tiernas mejillas y lacia cabellera que cae hasta los hombros, su figura diminuta apenas alcanza los 6.5 centímetros.
Sus manos pequeñitas se unen en actitud de oración y representan la plegaria de millones de hondureños que a través de las centurias han venerado a la Patrona de Honduras.

 
Suyapa está situada a al sudeste de Tegucigalpa, capital del país, a unos ocho kilómetros. Su nombre proviene de Coyapa, un vocablo indígena, que significa "en el agua de las palmeras".
Probablemente comenzó a poblarse con el establecimiento de trabajos agrícolas y ganaderos en la comarca, o con el descubrimiento y trabajos de minas en los lugares cercanos.
Cerca de ahí está la montaña del Pilingüín, vestida siempre de verde gracias al follaje de sus pinos. Abajo se divisa la campiña. Por entre los troncos se desliza un sendero que conduce a la ranchería de Suyapa.

Una tarde bajaba por este sendero un labrador. Su nombre era Alejandro Colindres. Con él venía Lorenzo Martínez, un niño de ocho años. Venían de trabajar en la milpa, donde estuvieron cosechando maíz. El sol se ocultaba entre los montes y sus últimos rayos teñían de rojo el horizonte. La jornada había sido intensa y, agotados por el camino y el trabajo, decidieron pasar ahí la noche.

María en el mundo "Virgen de la Caridad del Cobre"

Patrona de Cuba - Su fiesta se celebra el 8 de Septiembre 
Historia de la devoción



Alrededor de 1612 ó 1613, unos campesinos que habían ido a por sal se encontraron con una imagen de la Virgen flotando sobre las aguas de la bahía de Nipe. Dichos campesinos son conocidos como "los tres Juanes". La imagen llevaba un cartel en el que se leía: "Yo soy la Virgen de la Caridad". La imagen fue trasladada al pueblecito de Barajaguas. Años más tarde la trasladaron a la Parroquia del Cobre. De ambos lugares desaparecía y volvía a ocupar el mismo sitio. El pueblo entendió que quizás la Virgen quería dar a entender con estas desapariciones y aparaciones que quería estar en otro lugar. Una niña llamada Apolonia decía que la veía en la montaña del Cobre... El pueblo, después de haber orado, contempló una noche en ese mismo lugar un gran resplandor, con gran preocupación. Al asumir que la Virgen deseaba estar en ese monte, le hicieron una pequeña ermita donde la trasladaron y donde se encuentra actualmente en el Santuario Nacional.

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