El Círculo de Bellas Artes muestra hasta el próximo 26 de octubre la que es, probablemente, la mayor exposición celebrada nunca de biblias en ladino (Variedad dialectal del castellano que hablan los descendientes de los judíos expulsados de la Península Ibérica en el siglo xv.)
Fueron impresas en Ámsterdam, en Venecia, en Salónica, en Estambul o en Livorno y ahora, siglos después, están en Madrid para que todo el mundo pueda contemplarlas en la que es, probablemente, la mayor exposición de biblias y textos bíblicos escritos en ladino que se ha organizado nunca, con decenas de ejemplares de varias épocas reunidos en una de las salas del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Se trata de la colección particular de un madrileño, Uriel Macías, que ha ido recopilando estas joyas bibliográficas durante los últimos 25 años, partiendo de la colección de libros en ladino que había empezado con su padre.
Más de 60 volúmenes entre los que se pueden encontrar, sobre todo, cuatro tipos de textos: biblias aljamiadas, es decir, aquellas en las que el ladino usa letras hebreas; biblias en ladino que utilizan el alfabeto latino, menos comunes que las anteriores; biblias en hebreo que tienen en sus márgenes anotaciones con la traducción al ladino de las palabras menos comunes y glosarios bíblicos que sólo recogen esas palabras más difíciles; y de Haftarot y otros libros oracionales que se usaban para determinados ritos en las sinagogas.








